Feliz navidad, año nuevo y de todo y más. Los mejores deseos y los regalos más caros y los abrazos más cálidos y los años más maravillosos. Todo eso y más. Fin de la felicitación y ahora sí, a lo que vine, más o menos a quejarme, creo. He tenido esto en la cabeza por ya casi dos meses: le debo mucho dinero a mi tía. No tanto, pero mucho. Todo por confiar en las habilidades de negociación del que resultó muy mal negociador y a quien no vamos a injuriar aquí porque de eso no se trata. Pero le debo mucho dinero, y aunque no me lo cobre todavía y no me vaya a venir a romper las piernas si no le pago, lo tengo en la cabeza. Recapitulemos a cómo era mi vida unos meses antes de la deuda y del negocio. Estaba en la posición idónea de no tener dinero y tampoco deudas, pero, tampoco dinero. Por eso empezó todo, creo, y se ha ido retrasando meses y meses y sigo sin tener dinero. Y tengo la deuda y la voy a tener unos meses más. Un día se irá, pronto, lo sé, pero lo que no sé es cómo afrontar to...
No he hecho nada, ni hoy ni en la vida. Mañana cumplo veintiún años, veintiún años de no haber hecho nada, de no hacer nada. Y para mañana tengo tarea de guionismo que ahí está con la idea ya no en pañales sino dando lata pero ahí está, no donde tiene que estar. Hoy conocí a alguien que posiblemente nunca va a leer esto. Qué belleza. Recuerdo su nombre, pero ya se me olvidó, como el profesor que seré un día al que se le van a olvidar las cosas durante el examen. Pero tranquilos, aquí nadie está siendo examinado, ni yo ni ustedes ni nadie. Este es un espacio para sentirse y saberse frágiles, ustedes, que no existen, y yo, que posiblemente tampoco. Porque nos decía Juan Carlos, el tan citado Juan Carlos Reyes, que todo es y a la vez no, que todo es un noventa y nueve por ciento de no y uno por ciento de sí, y que por ese sí, somos. ¿Sí somos? Me pregunto yo que todo lo dudo. Sí somos, dirán ustedes que todo lo saben. Estaba leyendo sobre Villoro , (no a Villoro porque para eso no ten...